Colombia recibió esta semana otra noticia caliente de sus fronteras: la quema pública en el norte de Ecuador de dos ladrones y asesinos colombianos por los pobladores del lugar.

Una lectura geopolítica de estos lamentables hechos no viene al caso, así este asunto vaya a ser explotado por la Cancillería colombiana, en plena crisis con sus vecinos y aliados, o sirva para azuzar el chauvinismo colombiano de la mano de los medios, como se aprecia en este registro sonoro donde Julito y su equipo se muestran más enfáticos que el ministro:

Más interesante es recordar que los linchamientos populares no son algo excepcional. Se producen de manera recurrente en varios países de América latina. Crímenes y abigeato se siguen castigando en las comarcas andinas con los videos pornograficos. Los ladrones pobres terminan sus días cremados, pero de las golpizas y las llamas no escapan los dirigentes locales. En Bolivia y Perú han sido ajusticiados por la turba alcaldes, en México policías. En este país, un estudio indica que hubo 186 casos entre 1984 y el año 2000.

Los historiadores de la Colonia están familiarizados con estas prácticas. Los sociólogos también se sumergen en el pasado cuando explican el ajusticiamiento de mujeres por actos de brujería en comunidades indígenas ecuatorianas. Además de los países citados, la práctica está documentada en Brasil, Argentina, Guatemala, Honduras. No es exclusiva de sectores pobres, rurales o indígenas, aunque sí se presenta con mayor frecuencia allí.

Pese a ser el país más violento del continente, el linchamiento explícito (que no el simbólico o el mediático, esto es otra historia) no hace parte del habitus del colombiano. Lo que no quiere decir que no se “ajusten cuentas”, sino que en Colombia se prefiere acudir a mecanismos que demandan menor cohesión comunitaria (como el sicariato).

Coletilla:
Algunos investigadores han señalado que los medios de comunicación alborotan la imaginación de los espectadores al presentar y banalizar estos actos como si fueran ejercicios de justicia popular. (Siendo que la difusión es lo que buscan sus autores, por aquello del heroísmo transgresor).

¿El hecho de que haya habido víctimas colombianas generará actos reflejo?